
Son las 3 a.m. y aquí me encuentro, atrapado en lo que probablemente mas le temo en el día, una larga e interminable noche de insomnio. Solo los que sufrimos de este “trastorno” sabemos lo desagradable que es, las horas pasan lentamente, el techo se torna en tu mejor amigo y los malos pensamientos comienzan a rondar por tu cabeza.
Justamente esto ultimo es lo que hay que aprender a combatir, en mi caso la única cura que he conseguido con el pasar de los años es concentrarme en recuerdos bonitos, momentos inolvidables con familiares y seres queridos. Es así que logro relajarme y así poder concebir unas horas del tan apreciado y necesario sueño.
Hoy en la noche me llego un recuerdo completamente ajeno a estos, no se si es que últimamente estoy pasando mucho tiempo escribiendo y pensando en comida, pero lo cierto es que el pensamiento reconfortante que cruza por mi cabeza a estas horas de la madrugada, es el de un plato que comí el Jueves por la noche en “La Brasserie”.
Este restaurante cada vez mas nombrado por mi, se esta transformando en un verdadero favorito en lo que va de año. Su ambiente es incomparable y la sensación de salir de la rutina diaria no tiene precio. Y si a todo esto le sumas el viaje que emprendes al probar el “Queso Brie” servido sobre una reducción de cítricos y nueces, solo una mala compañía puede arruinar el momento.
Denominado “El Rey de los Quesos”, el Brie es muy antiguo y famoso. Se fabrica actualmente con leche de vaca, coagulada naturalmente, sin prensar. Es de consistencia blanda y corteza enmohecida cubierta por una pelusilla blanca. Originario de la provincia gala de Seine-Et-Marne, específicamente de la región de Brie, al este de Paris.
Este prestigioso queso recibe el nombre elogioso de “La joya de Ile-De-France”. Es moldeado en forma de discos planos que se dejan madurar entre tres y siete semanas. El Brie es un queso muy sabroso, con un agradable aroma a frutas, de pasta ligeramente cremosa, brillante y de un hermoso color ámbar.
Lo que mas me agrada de la preparación de este en “La Brasserie”, es el profundo sabor amoniaco que desprende. Es tan mineral que si cierras los ojos mientras lo comes, puedes fácilmente transportarte a la orilla del mar de tu playa favorita.El balance entre los cítricos, la crocancia de las nueces y por supuesto, la cremosidad del Brie, hacen de este plato un favorito entre muchos de la ciudad.
Recuerda que siempre puedes hacer una cata comparativa de Brie en este restaurante. Si eres mas de sabores dulces, el tradicional Brie apanado, frito y servidos con reducción de Uchuvas es un clásico entre los “Habitué” del lugar. Si son un grupo por lo menos de dos parejas, no dejen de pedir estos dos quesos de entrada y comparen bocado a bocado lo complejo que puede ser este producto.
Carrera 13#85-35 Pin It
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